Foro Debate 1 : “Jóvenes, Participación Política y Construcción de Ciudadanía”

Una Invitación al Debate

La participación política de las y los jóvenes ha atravesado -en la historia reciente de América Latina- por varias etapas nítidamente diferenciadas: (a) en los años sesenta y parte de los años setenta, las y los jóvenes irrumpieron en la escena pública, fundamentalmente, a través de movimientos estudiantiles, ramas juveniles de partidos políticos y grupos armados; (b) en la segunda mitad de los años setenta y en los años ochenta, en cambio, se produjo un fuerte reflujo en la participación juvenil, la que -además- se transformó fuertemente, dando lugar a un protagonismo creciente de grupos marginales urbanos; (c) en los años noventa, en cambio, se asistió al empuje de formas participativas promovidas por el Estado, a través de canales institucionales especialmente creados (y controlados) y de la promoción de microemprendimientos; y (d) en lo que va del siglo XXI, estamos asistiendo al retorno del protagonismo de los movimientos estudiantiles (universitarios y secundarios).

Si bien los “tiempos” difieren entre los diferentes casos nacionales, Leslie Serna ha llamado la atención sobre los cambios en los “paradigmas” dominantes en materia de participación, contraponiendo viejas y nuevas prácticas, del siguiente modo:

Viejo Paradigma

Nuevo paradigma

ACTORES Identidades colectivas en función de códigos socioeconómicos o ideológico-políticos: estudiantes, jóvenes urbano populares, jóvenes socialistas, etc. Identidades construidas en relación a espacios de acción y mundos de vida: sexo, preferencia sexual, sobrevivencia de la humanidad en general: ecologistas, feministas, zapatistas.
CONTENIDOS Mejora de condiciones sociales y económicas en los diversos ámbitos: escuela, barrio, centro de trabajo. Democracia, medio ambiente, derechos sexuales, equidad de géneros, derechos humanos, derechos indígenas, paz.
VALORES Centralización y centralismo. Mesianismo derivado de una perspectiva de cambio revolucionario. El cambio social debe modificar la estructura para que los individuos cambien. Autonomía e identidad: descentralización, autogobierno en oposición a la burocratización y regulación. El cambio social implica al individuo; es necesario cambiar aquí y ahora las actitudes individuales.
MODOS DE ACTUAR Participación altamente institucionalizada. Priorización de la protesta masiva. Organización piramidal, énfasis en la centralización y centralismo. Formas poco o nada institucionalizadas. Reivindicación de la participación individual. Organización horizontal e impulso de redes vinculantes y flexibles.

En la misma línea, Maccasi ha caracterizado estas transformaciones, contraponiendo el predominio de los “movimientos” juveniles (en los sesenta y setenta) con las “movidas” más informales y específicas (desde los noventa).

Algunas Preguntas Iniciales

1 – ¿En qué medida y cómo influye el contexto político en la caracterización de las formas de participación predominantes en cada etapa histórica? ¿Los cambios en los paradigmas se explican por los cambios en el contexto? (de la dictadura y los conflictos armados a la democracia, etc.) ¿Estos cambios paradigmáticos específicos se correlacionan con cambios paradigmáticos más generales? (“crisis de los grandes relatos”, “fin de la historia”, etc.)

2 – ¿En qué medida y cómo influye el contexto económico en la generación y el procesamiento de dichas transformaciones en los paradigmas dominantes? (de las “tres décadas gloriosas del desarrollo” a “la década perdida de los ochenta”, al “auge neoliberal” de los noventa y a la recuperación económica actual). ¿Cambian las prioridades en la inversión de recursos públicos en las nuevas generaciones, relativizando el apoyo a instituciones (universidades, etc.) y priorizando las “ayudas” individuales (microemprendimientos)?

3 – ¿En qué medida y cómo influye la propia dinámica de las políticas públicas de juventud? ¿Se relativizan los énfasis en la promoción de la ciudadanía entre las nuevas generaciones, apostando más fuertemente a la formación y la inserción laboral, junto con el desarrollo de prácticas vinculadas con la prevención y el control de la violencia juvenil? ¿Hay cambios en los paradigmas dominantes en este campo, priorizando los enfoques centrados en el riesgo y relativizando los enfoques de derecho?

4 – ¿Son las generaciones jóvenes actuales diferentes a las anteriores? ¿En qué? ¿Por qué? ¿Cómo influyen estas diferencias en las estrategias que se despliegan para impulsar los actuales conflictos sociales impulsados por los movimientos estudiantiles  y juveniles? ¿El uso de tecnologías de la información y la comunicación hacen la diferencia o son solo una herramienta más (y diferente)? ¿Qué especificidades pueden destacarse entre estudiantes, jóvenes trabajadores y jóvenes “ni-ni” en todos estos planos?

5 – ¿Estamos ante conflictos e irrupciones sociales transitorias o asistiremos a procesos más sostenibles en el tiempo? ¿Cómo incidirán a futuro las reacciones de los gobiernos en los diferentes países de la región? ¿Se podrán consolidar enfoques estratégicos que asuman a las y los jóvenes como “actores estratégicos del desarrollo”? ¿Bajar la edad para votar (obligatoria o voluntariamente) desde los 16 años, puede ayudar a la construcción de ciudadanía entre las y los jóvenes? ¿Se renovarán los partidos políticos y las prácticas participativas ciudadanas, para darle más cabida a los intereses, las expectativas y las propuestas juveniles?

Sugerencias para participar

Las preguntas son solo orientaciones generales, que no necesariamente deben responderse secuencialmente ni mucho menos. Podría ser particularmente relevante contar con intervenciones que permitan conocer más y mejor cómo están estos procesos en cada país (con sus matices internos, incluso) compartiendo información y análisis al respecto. Y desde luego, pueden surgir (ojalá) muchas otras preguntas y respuestas posibles. Ahora, ustedes tienen la palabra.

Documentos Asociados


Aún no hay comentarios.

Deja un comentario